La furia es la actriz que está actuando
en el espectáculo de tus ojos.
A veces la tristeza
usa el disfraz de los enojos.
Querés arrojar tus condenas,
como si el momento fuera un pozo,
Porque quisieras sepultar
un tiempo doloroso.
Muero por tu olvido
que me hace la guerra,
No podré desenterrar la culpa,
como un cadáver olvidado de mi tierra.
Cuando cometa contra mi
su crimen el remordimiento,
quedará sin resolver
todo lo que siento.
6 Me gusta
Qué versos tan intensos y dolorosos, Martín. Hermoso poema. Un abrazo!
1 me gusta
Gracias por tus palabras, Carmen. Se agradecen y se valoran. Te mando un abrazo grande.
1 me gusta
Sinmi
4
Muy intenso y hermoso poema. Saludos cariñosos.
1 me gusta
Bello poema, Martín!!El dolor del remordimiento…es cruel.
Un abrazo grande, amigo! 

1 me gusta
Gracias por tu lectura y comentario, Sinmi. Se agradece y se valora. Abrazo grande!!
1 me gusta
El dolor del remordimiento…
Gracias por tus lecturas y comentarios, querida amiga. Te mando un abrazo grande.
1 me gusta