El museo de la vida

En el museo de la vida
con templamos su naturaleza
en la crónica de su memoria,
la mirada del hombre
recorre sus calles,
con pasos indiferentes,
con súbitos rostros,
con ojos familiares,
con palabras impulsivas
en el misterio de sus salas.

Los largos y puntillosos ecos
de sus sigilos amartillados,
se confunden en su penumbra
con el murmullo furtivo
de su tenebroso sonido
que desdice la unidad
que un museo representa
con sus colores, sus aromas
y con sus palabras omitidas
que deforman su actualidad.

Hay momentos para el olvido,
hay instante que se quedan en recuerdo,
hay horas que borrar querrías en el tiempo,
hay días que querrás no haber nacido,
y esta ese tiempo, en que
la avaricia y la codicia
todo lo corrompe
por tener un retrato enmarcado
en una sala del museo, que muestre
lo que le importabas a la vida.

En el museo de la vida
los sonidos te transportan
en un viaje sin retorno,
los aromas te cautivan
y te emborrachan de pasiones,
los colores te animan
a descubrir los deseos,
y los tres componen
la misteriosa sinfonía
del alma de los sentidos.

Pippo Bunorrotri

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Ahh muy bueno todo ese mundo de sensaciones del museo de la vida, poeta!!!:hugs::hugs:

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Y ahí discurrimos, Miguel Ángel… y en verdad, los cuadros nuestros se ven preciosos, como el tuyo! :hugs: :hugs: :hugs: :heart:

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Muchas gracias Marta, hay que seguir en la lucha Abrazo

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:blush::blush:Gracias @Minada Saludos

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Un original título para un hermoso poema, amigo! :heart_eyes:
Buen día, Pippo!

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Muchas gracias Maria Feliz tarde de miercoles

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