El cielo sigue allí

El cielo sigue allí,
Y todos van en sus rutinas,
Ruinas de la libertad que están seguros de tener
El cielo sigue allí y yo sigo observando desde el abismo
El infierno que a la rebelión los dioses otorgan
Bienvenidas sean sus maldiciones supuestamente eternas, si es el precio que pago por mi desobediencia.
Bienvenido sea su dolor.
El cielo sigue allí y yo solo me quiero esfumar
Desaparecer, sin sombra, ni rastros, ni recuerdos.
El cielo sigue allí y yo tengo la eternidad deseando desaparecer,
He muerto, pero sigo aquí, con ese dolor imperecedero…
Pero ni aún así, mis rodillas tocaran el piso rogando perdón.
El cielo sigue allí y yo solo quiero ser libre…
Ser, libre…
Desaparecer y librarme de la condena eterna de la existencia…
El cielo sigue allí,
Y yo sigo acá,
Siendo la blasfemia al vacío,
En la insanidad de este infierno mío
El cielo sigue allí…

7 Me gusta

Hermoso poema para comenzar tu andadura por aquí.
Bienvenido a Poémame, compañero!
Un saludo.

1 me gusta

Bienvenido a Poémame.

Saludos.

1 me gusta

Agradecido por la fraternal bienvenida, y por su opinión sobre mi poema.
Espero seguir en esta comunidad leyendo sus fragmentos de alma y compartiendo algunos de los mios.
Saludos cordiales.

1 me gusta

Muchas gracias.

1 me gusta