El bosque está en ayuno

Arrancarme los sueños vaciarme de vida,
ser un ente que mira pero no respira,
que habla pero no recita,
que oye pero no predica,
que toca pero no siente, no se extita.

No saber nada,
Ignorarlo todo.
Caminar por las calles vaciando la mirada,
perdiendo la vida.
El bosque está en ayuno,
la noche serena.

Este corazón se aproxima a la quiebra.
Soy una alimaña viviente que no siente,
un estatus quo flirteando contrario al equilibrio,
aproximando la muerte a un costado de mi cama
y maúlla mi gato como entrando en trance.

Yo me columpio de sus horas en sus lances,
y el observa mi estado crítico, mis calambres.
Soy un caramelo en las manos de un infante con la defensa férrea en los colmillos de un gigante.
Soy como la inocencia cuando se corrompe
Y no te queda más que llorar y desahogarte

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Muy hermoso, me ha gustado mucho por su elegancia y musicalidad!! Bravo !!

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Muchas gracias, me alegra que te haya gustado

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Muy inspiradores y bonitos versos. Saludos cordiales.

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Muchas gracias por tu comentario. Un saludo