Olvidar no es borrar la
memoria ni guardar rencor.
Es mirar hacia atrás y ver
que ese fuego ya no quema.
Hoy, son solo cenizas y malos
recuerdos de una historia…
Es cruzarme contigo si el
destino lo permite, y sentir
paz en mi alma…
Porque sé, que el tiempo apaga el
ruido de la mente y que el corazón
ya no llora ni siente rabia…
Refleja una madurez enorme y una verdadera liberación emocional; llegar a ese punto de paz donde el pasado ya no quema es un verdadero triunfo del alma.
Excelente poema sobre esos sentimientos que un día quemaban cada una de nuestra células hasta que, poco a poco, se van convirtiendo en recuerdos inexactos e inofensivos.