El alma del agua

Una prueba irrefutable,
de una verdad jamás pronunciada.
Un hecho en la soledad,
que me impusieron en las sombras.

La luz fría persistente,
cuyo cuerpo es la gota.

Las cadenas en la oscuridad,
y los pies en el agua.
Cada gota dispara la demencia,
la luz es el alma del agua.

Desde donde me encadenan,
se puede sentir el haz de la luz solar.
Una cueva oscura con una salida,
brillante en la penumbra.

Un lado es el goteo eterno.
Una tortura con doble filo.
El otro lado es la ilusión,
de escalar la pared hacia afuera.

La gota que cae en mi piel,
es el cuerpo de la luz.
El alma del agua fría y oscura,
es el brillante haz solar.

Mi alma deja su cuerpo,
empujada por el agua y la tierra.

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Tras padecer la monótona tortura de la gota llega la transformación. Resulta fácil mediante tus versos imaginarse esa cueva oscura. Un saludo

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Magistral, magnífico escenario de latidos. Me a fascinado tu poema. Lo he disfrutado mucho, y enormes felicidades para ti, y tu bendecida poesía.

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Bella inspiración.

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Gracias Tengo un libro publicado “Anémonas y Anatemas” se puede buscar en Amazon libros Kindle, gratis para Kindle suscriptores y al mínimo precio (menos de un dolar) mi intención no es lucrar sino darlo a conocer, agradecería su interés.

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