Desde la cercana obra

Desde la cercana obra aúlla un perro
y, cuando aúlla así,
parece evocar la muerte de alguien,
como si llorase,
pero es su tristeza sin sentido lo que aúlla,
preso entre hierros y cascotes.

El esqueleto de hormigón amenaza,
se abre al vacío
semejante a un cadalso atravesado por el viento.
Hasta el duodécimo piso han llegado unas cabras
descarriadas, absurdas en el entorno urbano;
han escalado su montaña sin sentido,
no pueden subir más ni orientarse de nuevo
y bajar las escaleras que subieron;
el pastor, si existe, no las echa de menos
y nadie las devuelve al rebaño
que habrá de estar cerca.

En la noche sin sentido del zoo,
los lobos miden los muros de su foso
y lo consideran, también, infranqueable.
Contra una muralla semejante choca
el que lee un libro cuyo lenguaje no entiende,
o atraviesa calles embarradas,
entre edificios que crecen como cánceres.

(Poemas litorales)

9 Me gusta

Interpreto tu poema como una desoladora crónica de la fiereza de la vida urbana.

Muchas gracias, Antonio. Saludos

Gracias por leerlo, saludos y buen lunes

Uff… Qué imaginación, Jose.
Animales fuera de contexto, en una urbe a la que no pertenecen, a la que no entienden ni les entiende.
Como siempre, magnífico :dog::goat::wolf:

Bravo!!! :clap: :clap: :clap: :clap: :clap:

Es cosa de no creer, ver edificios a medio estar, creando un mundo de cuentos psicodélicos y el protagonista no le queda otra que, volver a reescribir la obra.

Bue poema!!!

Saludos, José Manuel.

No es imaginación. Fue real. Un edificio en construcción en una zona periurbana, antes campo, y a las cabras les gusta subir. Allí estaban, y porque no había más pisos :blush: Gracias por tu visita y comentario​:hugs:

Muy buen poema, amigo!! :sunny: :sunny: :herb:
Buenos versos!!
Un saludo

Gracias, amiga. Saludos

1 me gusta

Agradecido, Martín. Buen dia

Gracias, Paco, me alegra que te haya gustado. Saludos y buen día

1 me gusta

Gracias a ti, José Manuel.
Igualmente

Desolación y ese esqueleto de hormigón…
Magnífico poema que saca el fruto en estos versos finales…

Buen día, José Manuel!:heart_eyes:

( Sí, las cabras trepan a sitios insospechados, yo las he visto subidas a la grandes encinas…:sweat_smile:)

Tenemos montones de vivencias parecidas. Gracias María. Saludos y buen día :hugs: :rose:

1 me gusta

La frialdad y dureza de la ciudad llena de espacios solitarios. Saludos.

Así es, Rafa. Muchas gracias y buen viernes

1 me gusta