Decir adiós

Quien diga adiós y que te guarde el cielo
nada quiere saber de tus problemas,
que si en la dirección contraria remas
se te podría hasta caer el pelo.

Por eso a mí me mata el desconsuelo
cuando romper me rompen los esquemas,
viéndome a solas entre mil dilemas
si hasta contra la muerte me rebelo.

Quién sabe si de tanta sumisión
como un inútil ya me voy quedando
sin plantearme nada y tan a gusto,

si carente de ganas e ilusión
al ver que todo me lo van negando
a vivir me dedico con lo justo.

2 Me gusta