De tantas miradas encontradas

Es que en las flores
había una luz posada,
aromas de lluvia lejana
daban una tarde al pensamiento,
los tentáculos de la hora
como un tiempo sin principio
rozaban el aire entre las grietas del silencio;
hubo siempre la seguridad de un paisaje
el modo de respirar
al ritmo de un sueño,
así se cristalizaba la mirada, puesta toda
sobre el contorno de otra mirada
haciendo claras distancias
entre el deseo de estar ahí
y la tentación de un instante
de voltear hacia el final del tiempo
donde se llegaba sin obstáculos
luego de andar sin medida
para alcanzar un cuerpo
que de seguro escapó también
de los ruidos germinando en el aire.

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Muy bonito.
Saludos.

Hola, te agradezco tu lectura. Saludos!!!

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Me encanta, mucho! :heart: :heart:

Hola, Tali muchas gracias, un gran saludo!!!

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