Las copas que sobrevivieron
de las medias docenas.
El perfume que quedó abierto
impregnado de tormenta.
La ropa en el suelo
que nos vistió hasta la puerta.
La luz indirecta
con nuestras sombras desnudas,
pelea sin guerra.
Las horas fuera
sin los taxímetros
ni las maletas.
Se construyó una mentira
con una verdad expuesta;
poco público, pareja.