Culpa

Culpa maldita de suerte manchada.
Amargo sueño de los tontos ingenuos.
Apareces ahora, de reproches cargada,
eterna cómplice de castigos perpetuos.

Culpa maldita de noches prohibidas.
Tú, que recuerdas una pasión condenada,
ahora regresas disimulando las heridas.
Siempre traidora, siempre enterrada.

Susurras con rencor y ruges sin parar.
Una mentira, y quizás, otra más.
Invaluable el coraje de perdonar,
pero del daño, no te librará jamás.

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