Cristal de un pensamiento

Se vierte la resina en la memoria,
detiene el tiempo en un abrazo mudo;
tu sombra es el relieve más agudo
que talla en esta roca lo que arde.

Te busco en la veta más interna,
allí donde el cuarzo se hace frío,
y encuentro que tu pulso es una grieta
abierta hacia una luz de ámbar fija.

No existes en la superficie viva,
sino en la compresión de este silencio;
donde la tierra cede a su propio peso
y el alma se hace forma transparente.

Eres el relicario de un destello,
joya sellada en capas de conciencia,
la cristalina y pura resistencia
de un astro que al caer se hizo más bello.

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Es un poema de una belleza táctil y profunda, donde el silencio y la presión no destruyen, sino que cristalizan lo que es esencial. Enhorabuena por esa “transparencia” lograda con palabras.