Caronte

La vida no es, sin duda, este desierto
olvidado de músicas y aciagas
liturgias que consuelan de las vagas
distancias y palabras que ya han muerto.

Ni ceremonia mágica ni puerto
donde aguarda el barquero, donde pagas
el óbolo siniestro y ya naufragas
en ignoto inframundo, de afán yerto.

La vida es sucesión de una quimera:
instantes inasibles, gozo ardiente
y lúgubre morada de doliente

y desdichado que ama; la certera
podredumbre del rayo que deslumbra
los momentos fugaces en penumbra.

9 Me gusta

Ahh que bello paseo por esa Barca de la vida en tu soneto, muy filosóficos e intensos, poeta!!!

1 me gusta

¡Qué bellas palabras las tuyas! Gracias.

Gracias. La vida es una ilusión. Apenas si un soplo.

Gracias por tus comentarios. Un saludo.