Cada día

Cada día nos muestra un diferente
perfil de nuestra angustia, un recoveco,
siniestro, donde se alza, como un eco,
nuestro rostro más turbio y displicente.

Los años van tejiendo una creciente
telaraña, formada por el seco
lecho, por esa escoria donde el hueco
del llanto se va huyendo del torrente.

Todo se desvanece en la tormenta,
en el viento que azota, con violencia,
los frágiles cimientos de la casa.

Ya nadie nos espera, nuestra ausencia
queda a merced de un sueño sin conciencia,
de una aventura, frívola, que abrasa.

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Todo se desvanece en la tormenta, es ley de vida. Magnífico tu soneto. Buenos días

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Muchas gracias por tu comentario. Saludos.

Maravilla, José Antonio, maravilla !! :heart:

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Sorprendente y bello soneto. Muy profundo. Saludos cordiales.

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Muchas gracias por el comentario. Un saludo.

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