Canta mi rama
en la primavera cierta de un ruiseñor.
Con su canto
derrama savia nueva
y absorbe un sol ya florecido.
El mediodía
sube a los árboles tras de mis ojos grises
con infinitos verdes.
En flor
canta la rama.
Y en el regazo incierto
de mi mirada, surge la vida y crece.
Brotan mis yemas
que vencen las primaveras tristes
en su sonrisa vegetal.
Canta mi rama
brotes de risa blanca
en el naranjo y el limonero claro.
En los ojos
del aire…
reflejos de trinos y anhelos de flores impacientes,
se palpa lo impalpable.
Bajo el rumor del humus, húmedo y fértil
-silencio subterráneo-
ahondan
y se alargan mis raíces
buscando el agua.
Afuera,
bajo un cielo de tul,
cantan mis ramas la melodía rosada
del melocotonero en flor.
Es abril.
La vida… que resucita.

Pintura: “Melocotonero en flor” 1888 Vincent Van Gogh
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Qué lindura la de esos brotes, que aparecen encantadores en ramas que cantan en tus versos, nutridos de la savia de tus sentimientos humanos y poéticos…
Me ha fascinado tu poema, Mari
Fuerte abrazo abrileño y cubano.
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Una preciosura de las bonitas que escribes tú.
Besines y florecillas.
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"En los ojos
del aire…
reflejos de trinos y anhelos de flores impacientes,
se palpa lo impalpable. "
Bellísimo poema y acompañada de una gran imagen. Gracias. Te mando un abrazo grande, amiga.
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Que bella forma de renacer los brotes de la vida, que insistentes y persuasivos nos regala sus maravillas, toda una belleza vital acompañado de tan precioso lienzo, amiga!!! 

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Y yo otro, Martín, por venir a mis versos. Gracias, amigo!
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Imágenes sensoriales perfumadas, se suceden en una plegaria natural…natural plegaria del asombro…
Muy bello y encantador poema, María!
Abracito de luces verdes!!
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El poema es un canto a la primavera desde dentro,desde el corazón mismo del árbol que,como ser vivo que es,siente en sus ramas,en sus yemas y en sus raíces todo ese torrente de vida que trae la nueva primavera. Estos versos traen consigo una nota de color y de esperanza. Sin primaveras,el mundo sería un lugar mucho más sórdido de lo que ya es.
Muy apropiada la imagen,apropiada y deslumbrante,como todo lo que pintó Vincent.
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Las gracias a ti, amiga Mari.
Abrazo
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Magnífico!!!
Una Oda a la vida tras un tiempo de letargo… qué bonita es la primavera, esas nuevas vidas que brotan tan perfectas aún a sabiendas que duran un instante.
Me ha gustado mucho pasar por tus preciosas letras…son un deleite 
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Muchas gracias por pasar y escribir ese bonito comentario, Valentina. Siempre serás bienvenida en mi rincón, compañera. 

Abrazos!
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Sí!
Intenté sumergirme en ese árbol que renace en primavera. En cierto modo se asemeja a la persona cuando resurge de nuevo de una época poco fértil.
Gracias, Joaquín! Un placer tus comentarios! Abrazos 