Bocadillos de nada

Hasta la raíz echó sombra,
los pájaros cantaban el luto de la esperanza,
las montañas, se movieron para mantener la fe;

prohibido el amanecer…
solo quedaba la noria, jumentos para el destino
y el miedo que trae la noche.

Negaron la fuerza al sol,
a la lluvia sus almenas;

dispusieron las fronteras con acento cervantino,
Pelayo seguía vivo,
Santiago cerraba España,
doña Inés usaba enaguas que le tapaban los pies…

El viento, detenido,
pasó a ser de nuevo aire, no se fuera a equivocar…

el orden de la tristeza
por los días atrasados;
dios en verbo transitivo,
ha ordenado el coto de la razón.

Y las nubes bajo palio,
alucinaban milagros con bocadillos de nada,
velas con pabilos rancios
de las calaveras negras…

el odio como una siembra,
olas de sangre en el mar.

Aún nos queda el aliento del musgo,
prendido entre las piedras que parecían dormidas,
protegiendo la humedad…

sin un paso atrás, seguir,
soldar la respiración,
recuperar las huidas.

Pedro…de momento. Julio de 2023.

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Este inicio es brutal hasta el último verso que no cierra la palabra. Me encantó! :clap: :clap: :heart:

Recibo con agrado siempre tus comentarios y me alegra que te guste este poema.

Gracias…

Saludazo de jueves…

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¡Poemazo, Pedro!
Tienes un estilo que me encanta :smiling_face_with_three_hearts:

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Tal vez soy bastante visceral, sobre todo en algunas cosas…puede ser.

Me agrada que te guste.

Y como siempre, gracias por estar ahí leyéndome.

Saludazo de finde…

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