Bandana blanca

Aquel arco, pedazo de una tierra celestial,
en tu oscura cabellera se posa, ardiente;
líder de tus rizos se mantiene con firmeza
mientras infantes estrellas imitan su color.

Oscura noche por tu cabello se desliza,
tras el revoltoso complot de astros acumulados;
está celoso el alba que las montañas encandila
al verte con la bandana, abrazo de nieve.

Con el halo brillante de un amanecer extenso,
cubres tu cabeza de un velo de majestuosidad penetrante;
gran río airoso que a tus tímidos ojos resalta,
bañados por el recogido resplandor de estrellas gigantes.

¡Ah, dichosa bandana blanca, alma inofensiva!
Abrazadora y cálida, fiel compañera de tus rizos,
con su infantil ternura se acopla a tus mercedes,
brindándote el amor que mis brazos quizás no pueden.

Amiga mía, dulce y tierno despertar canela,
no duermas en el seno de tus dolorosas llagas:
recuerda que contigo llevas el arcoíris
de un blancuzco cielo, descansando en tu cabeza
como el gran magnate de tus rizos bellos.

5 Me gusta