Arrullando amores

Agazapado, esperaste paciente mi llegada
tejiendo con tu gracia, los hilos invisibles de la tarde.
Acaricias mi sombra y me dices que aún no te abandone.
Pero en mí, ahora se alzan muy altos los cipreses
y en la piel, se apagan los sonidos de los pájaros
que antes entonaban bellas notas.

No siempre son derechas esas calles donde el amor se recrea.
Ayer, cuando el cariño era cierto y bailábamos juntos,
resonaban felices las campanas
y podíamos atrapar en el aire, el pensamiento.
Ya no miramos la mar al mismo tiempo,
porque llegó la hora con la primera lluvia
lavando los almendros florecidos.

Ya no intentes besar en mi boca lo que muere
pues el amor se hizo mudo.
Mis manos acariciadoras, saben que afuera llueve
y que ya no deseo levantarme contigo un domingo en la tarde.
Era necesario haber estado sola, para aprender del amor
y conmoverme de tantas ocasiones repetidas
escuchando sonar esos violines en noches densas…
arrullando amores.

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Precioso @luciagomez1956!!

Si es necesario así florecemos en poesía. :heart_eyes:
Precioso. Un abrazo