No dicen nada los espejos de la casa
en la sombra sonámbula de arpegios reflejados,
cuando abro las ventanas por la noche
para echarme encima toda la tristeza.
Quizás, lo único que recuerdo de ti ahora,
es el vicio diario de mirar arena y cielo
y las ramas donde podían descansar las mariposas.
Te inventaba poemas sin decir palabra
y un canario volaba entre cítara y cielo.
Quizás, lo único que guardo de ti ahora,
son tus abrazos cálidos borrándose despacio.
Juntos, escuchábamos el viento moviéndose
por encima del trigo… y los te quieros
reflejados en la tarde…
Qué dulzura de imágenes, Lucía!me encantó…vayan mis cálidos saludos!!
Qué hermoso!!
Juntos, escuchábamos el viento moviéndose
por encima del trigo… y los te quieros
reflejados en la tarde.
Precioso final!
Muy bello Lucía.
Un encanto de vicio:
Besos.
Ahh se respira nostalgia cuando abres esa ventana de la noche y te empapa su ayer con recuerdos, bellos versos de arena y cielo, poeta!!! 


Gracias querida Silvia por pasar a leerme con tu bello comentario. Abrazos poéticos.
Una maravilla Lucía.
Abrazo compañera.
Gracias poeta, un gusto verte en mis escritos. Te abrazo en la distancia.
Gracias poeta, por pasar a leerme. Un abrazo.
Qué preciosidad, el recuerdo siempre queda, aunque sea agridulce. Besazo
Gracias Ana María, por pasarte por mis versos. Un abrazo.
Gracias marttucca, por sacar tiempito para leerme. Abrazos poéticos.
Gracias Cecilia, por pasar con tu bello comentario. Abrazo poético.
Qué bueno que te haya gustado, Nora. Abrazos poéticos y agradecimiento por sacar tiempito para leerme. Cuídate mucho.
Gracias por tu bello comentario, Margarita. Recibe mi agradecimiento y afectuoso saludo.