He llevado la sombra de un hombre,
en el ángulo imperfecto de un candelabro.
Ese pedazo de luz turbia es una fruta concebida
en la asimetría verbal de un aparato,
un artificio de mis ojos.
Mi hembra mecanismo de lo que fui,
y en mi esperma, ella despierta.
Muchísimas gracias por la clarividencia de tu comentario… Una reflexión lírica existencial-sensual del hombre-mujer y sus sombras proyectándose sedientas, a algo de luz…
¡Guaooo!.. ¿No sé si son ideas mías o qué!, pero siento que esto lo escribió otro tú… un tú más onírico porque este poema, parece la descripción de un cuadro de Dalí…
¡Sencillamente orate y genial! Se desdibujan las normas y sus fronteras…