Amor

Los rendidos jardines de un sueño prometido, con la vid madura en las manos y las tardes llenas de vientos en espirales con las hojas llamando el otoño. Quejidos de un verano pasado y un invierno venidero.
Abrir siempre nos alivia, y cerrar nos provoca aislamiento
un fino hilo nos amarra de por vida, amar siempre.

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