Amarme fue una angustia

Callábamos con la voz ligera
y los ocasos se desgajaron sobre nuestra palma.
Fuimos bebiendo de la tarde en nuestros labios
junto con el silencio que nos ciñe.
Nos callábamos tanto
que nuestras voces se rompieron.
Tus manos
fueron el pronto milagro que en mi alma dejó de ser.
En la otra herida
vibrante como una cuerda de guitarra,
nuestros corazones se decapitan a besos.

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nuestros corazones se decapitan a besos

Excelente poema.

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Muchas gracias!
Saludos. :black_heart:

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Qué bonito. Y precioso final.

:clap::clap::clap:

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Gran poema. Felicidades :clap: :clap: :clap: :clap:

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Muchas gracias!!

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Que bello y cuánto dolor ocasionan ciertos amores, ese silencio tan lleno y tan mortal, muy sentido, poeta!!!:clap::clap:

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