Amor, canto al aire el sabor de tu boca que no reconozco.
Furtivo, manos como puentes uniendo ciudades prohibidas.
Eras mi muro de Berlín,
Esa yo que era luz, figura estoica y leal, y mi demonio atigrado cazando tus ojos que se posaban en la luna.
Pero te pusiste de pie enredando tus dedos en mis delicados hilos y bailamos brevemente las notas del fuego que nos consumió.
Al atardecer, me regaste con tus luciérnagas mojadas
Déjà vu de un adiós.
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Image: Dragonflies - Night by Jimmy Lawlor






