Un río más llega a mi mar,
allí se sumerge
inmerso en la inmensidad.
Fuimos ríos desbordados
entre furias y deseos,
fuimos torrente arrollador
y arroyo torrencial de dudas.
Y un día después de la tormenta
tendimos las mentiras al sol
sobre los juncos del delta,
y despojados de velos
nos adentramos en el océano.
Aún hay días de gris tormenta,
olas gigantes, sirenas en pena,
mas ya no arrasamos ciudades,
echamos el ancla, reposamos en ella.
11 Me gusta
Muy bonito tu poema.
1 me gusta
Qué bonito tu poema!!!
“Y un día después de la tormenta
tendimos las mentiras al sol
sobre los juncos del delta,”
1 me gusta
Gracias marttucca por pasar por aquí y comentar 
1 me gusta
Me alegra mucho que te guste 
Qué linda opción la del ancla.
¡Muy bonito poema! Saludos
1 me gusta
Gracias 
Una opción de “aguas sabias”
1 me gusta
Muy bello, Maria Rosa. Me ha encantado.
1 me gusta