A un ausente

Crees que lo sabes todo. Piensas que la vida te ha golpeado y arrojado desde el precipicio de tu debilidad hacia un vacío. Y que mientras caías, sujetaste una rama seca cuyo nombre era el mío.

Crees que, de no haberte sostenido de mí, el vacío habría terminado por ser más seguro y cómodo, contrario a vivir sujetado de mi vida.

Tienes tus colores, tienes el lienzo, tienes los pinceles; ahora pinta tu porción de nuestra historia, pinta el precipicio, pinta el vacío, pinta mi rama seca.

Si te pido que me hables del amor, posiblemente perorarás de amaneceres naranjas y chocolate en los labios. Pero no sabes lo que es saber que existes y vives para amar. No podrás hablarme de lo que es dormir por un año, al lado de alguien, cuya sonrisa perfora cada nube gris. No sabes de sostener la mano cuando llegan las malas noticias, de esas que viajan kilómetros por la madrugada. No sabes de bienvenidas con olor a galleta horneada. No sabes de estar sentado a la orilla de la cama, midiendo el tiempo para poder quitarte el termómetro de la boca y desear que la fiebre haya bajado. No sabes de esto. No estuviste ahí.

Crees que lo sabes todo, crees que tienes amplitud y desvelo, necesidad y deseo. Crees que puedes levantarte y decir que tuvimos saldo blanco, sin embargo, estarías inventando una historia que no fue la nuestra.

Que todo ese efímero amor, no puede reescribirse.

Que lo que se reescribe, es falso.

Lo que se recuerda, no existe.

Lo que se añora, no vive.

Lo que se interpreta, no subsiste.

Lo que se imagina, es fingido.

Lo que se cuenta, es artificial.

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Me gusta mucho ese “tú a tú” de tus escritos…
Logras una cercanía con el lector al que te diriges.
Hermoso texto y un gran remate…

:writing_hand::clap::clap:

Un abrazo, David y buen verano!

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Esto es tan incisivo que te pincha donde debe. Parece pacífico y es letal. Lo cotidiano estremece. Esas bienvenidas aglutinan presencias significativas. El cuidado, el buen amor, la reciprocidad.

A ese ausente, mi querido amigo, que se sujetó de una rama seca cuyo nombre era el tuyo… qué más le podrías decir? Si le revelaste la foto que ya no verá.

Permite que no sepa qué hacer contigo,
antes de saber qué hacer de mi vida sin ti.

Ese fragmento se me incrustó en el alma. Y siempre que te leo, lo recuerdo. Por algo me quedó tan adherido. Tus poemas son vinculares. Son muy preciosos.

Aplausos con presencia… es un placer leerte David. Felicitaciones! Abrazo sostenido. :heavy_heart_exclamation: :rose: :rose: :rose:

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Hola @mariaprieto
Gracias por tu comentario.
Me pasa que cuando conecto con un poema, o texto, se queda tan arraigado a mí que constantemente los recuerdo.
Creo que intento compartir algo de lo que me sucede durante mi proceso creativo.
Saludos, un abrazo y feliz verano :slight_smile:

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Me has dejado sin palabras @jbrahin
Sin palabras y con un “algo” en mi pecho semejante al “olor a galleta horneada” jeje.

Es un placer coincidir contigo nuevamente en un poema y ese abrazo sostenido lo siento y lo regreso.

Gracias por tus palabras y por permitirte leerme. Para que exista lo “vincular” se necesitan de dos.

Permite que no sepa qué hacer contigo… me ha marcado de manera significativa y se siente bonito saber que no soy el único.

Tendría que mirarme al espejo y quizá perdonar…

Te abrazo a la distancia.
Hasta que nos volvamos a encontrar…
:rose:

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Tremendo poema, mucha profundidad en él. Felicidades poeta.

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Precioso poema a modo de carta filosófica.

:clap::clap::clap:

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Gracias, un abrazo. :slight_smile:

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Gracias por tu comentario.
Saludos :slight_smile:

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