A solas

Tíñete del color de la luna,
háblame a solas, a oscuras
pero sin rozar tu nombre.

Un segundo de distancia,
para abaluartar tus miedos
en la guerra del deseo.

He venido a combatir
antes de morir el aire,
incendiar nuestros alientos.

Soy un peltasta ansioso,
Inquebrantable, sediento,
última gota de sangre…

Mientras asomo sobre tus piernas de trigo,
la fortuna echa espigas, brota el manantial de fuego
y tus montañas sin brumas, preparan el cuerpo a cuerpo.

Tus dedos acorralados, lentos, dolor de la misma vida,
custodian a un batallón mercenario sobre tus labios de seda…

raya el día en el laberinto roto, sumergidos entre si …
cien batallas por minuto, cien embistes diferentes,
intensos como la vida, lentos, eternos como la muerte…

Vas desangrando la herida, calculo tu mirada
contraatacando a mis huestes, hundiéndome, casi vencido…

En un gemido sin duendes, guardado entre las tinieblas,
tiembla el orbe consistido,
un último ardor para cesar la contienda,
recuperar los latidos, acabarnos lentamente…

Quedan brasas aun bailando
quemando confines nuevos
que quiere apagar el mar…

Hemos pactado una tregua
de silencios y murmullos.
Doy oxígeno a mis dedos.

Buscamos donde nos queda
un atisbo de temblor…
penúltimo paraíso.

Tíñeme del color de la luna,
háblame mientras te marchas
y yo pronuncio tu nombre.

Pedro…de momento. Julio de 2023…

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Me ha parecido maravilloso ese encuentro cuerpo a cuerpo…
Hermoso poema, Pedro! :revolving_hearts::revolving_hearts:

Muy bello este fragmento! :heart_eyes:
Abrazo, poeta.