A Sicilia

Me iré distinta,
me iré lejana.
A su portal,
con una diadema en la testa, volveré.
Subiré las calles de Sicilia
encallada entre el cielo
y este mundo,
en el abanico enarbolado de sus mares;
pisaré sus rocas en Cala Rossa
y evocaré la batalla ensangrentada
con mudez religiosa.
Me sostendrá la columna
el virgen linaje de mi madre.
Allí, seré la que vine a ser.
Aquí sólo la noche me sostiene la voz,
no el alma.


Imágen de Google

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Precioso poema, espectacular imagen.

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Gracias querido compañero!! Amo Italia, especialmente Sicilia, de donde provienen mis abuelos y sería muy feliz de poder vivir allí, lo que seguramente llegará en unos años más. Un fuerte abrazo y gracias por leer mi poema!

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